PRESENTACIÓN

Este blog esta confeccionado para expresar opiniones que pueden fluctuar desde la metafísica hasta lo mundano,pasando por la política,la ética,la moral,la ciencia,la poesía,pero en particular el libre pensamiento desde una perspectiva muy especial que es el respeto profundo a mis iguales los homo sapiens.Pues la palabra es la herramienta básica del entendimiento que expresa el conocimiento que ha de enriquecerse de las múltiples experiencias vitales de las distintas culturas de este planeta fascinante

GRANDES PENSADORES

VILLABLOG DE ROCIANA DEL CONDADO

jueves, 7 de enero de 2010

Indignado hasta la médula



Me pregunto que tipo de sociedad estamos construyendo si un juez decide sancionar a un maestro por decirle a un alumno burro o zoquete. Con ello no quiero decir que esto este bien y que se deba vejar a los alumnos en el aula.
Si yo tuviese que denunciar a los padres por lo que a veces me dijeron y a los alumnos por lo que múltiples veces me dicen,necesitaría un abogado permanentemente y así la mayoría de los docentes de este país.
Si personas que están continuamente reciclándose para estar al día en la pedagogía y las tecnologías ,con una paciencia que ya quisiéramos para el resto de los mortales,reciben este tipo de sanciones por decir estos comentarios en un momento de pérdida de paciencia infinita, que podemos esperar de la sociedad que estamos construyendo para el futuro.
Cuando al docente se lo toma como un saco de desahogo por parte de los padres, objeto de burla por parte de los alumnos y como un profesional poco respetado por parte de la sociedad y la clase política, entonces esta entra en crisis y los valores básicos desaparecen.
Quieren que eduquemos a sus hijos cuando en el hogar familiar no existe normas básicas de convivencia y muchos padres creen que con darles de comer y vestir cumplen.
La clase política que es la tercera preocupación de los españoles,cambian cada legislatura las leyes educativas, volviéndonos locos a los docentes. Son tan malos que no se ponen de acuerdo para un pacto por la educación.
Los jueces que dejan mucho que desear en esta sociedad, no tienen mejor cosa que hacer que sancionar a un docente por esta causa. Que le pregunten al padre de Mari Luz.
Pero lo que más me duele son los sindicatos de la educación,los que yo llamo renegados de la tiza. Que esperan estos para reivindicar nuestra dignidad.

42 comentarios:

sonoio dijo...

este es un nuevo problema en la sociedad, es gracioso y patético, ver que es tan global el tema al menos en el mundo hispano

tengo muchas cosas para opinar sobre esto pero sería un post...
o dos


un gran abrazo!

Capuchino de Silos dijo...

Por triste que sea eso es lo que hay.

Un abrazo

Manuel dijo...

Lamentablemente Jose Antonio se ha perdido el sentido común. Hemos sido negligentes en la educación de nuestros hijos y pretendemos que otro nos arregle el desazón....

Saludos

Sofía dijo...

Se ha pasado de un extremo a otro, cuando yo iba al colegio había un profesor que si no te sabías las fórmulas químicas levantaba a los niños por las patillas o le daba una bofetada. Yo le tenía pánico, me sentaba en la última fila en el último rincón. Recuerdo a otro profesor vejar a una niña que llegó nueva, era extranjera y musulmana, por no dar religión, recuerdo de decirle cosas tremendas. La mayoría de mis profesores eran estupendos y a algunos los recuerdo con verdadero cariño y admiración, dejaron honda huella en mí. Pero había alguna que otra excepción que tela marinera.

Cuando yo iba al colegio se respetaba al profesor, y si te regañaban o castigaban, llegabas a casa y encima recibías la reprimenda de tus padres. Pero hoy en día los primeros que no respetan a los profesores son los padres, porque yo oigo cada cosa en la puerta del colegio... ¿Cómo van a respetar esos niños a sus profesores oyendo semejantes cosas de los padres?...

Jamás se me ocurriría burlarme o desautorizar a un profesor delante de mis hijas, podré hablar con él o ella a solas si no estoy de acuerdo en algo, pero jamás desautorizarlo y menos delante de las crías. Y cuando mis hijas me vienen contando algo siempre concedo a la otra parte el beneficio de la duda y lo contrasto.

Entiendo tu enfado y tu desánimo. No es para menos.

Un abrazo.

Lakacerola dijo...

Totalmente de acuerdo, no se debería hablar mal de un profesor delante de un niño, personalmente siempre procuro enseñar a mis hijos a que los respeten y si tienen algún problema con alguno que nos lo cuenten y somos nosotros los que hablamos con los profesores para aclararlo.
Muy buen post, gracias por contarlo.

mjt dijo...

Bienvenido al club de la ira educativa. Me vencieron, soy una débil y una cobarde, desbordaron mi salud y sensibilidad. Me retiré cuando las empecé a ver venir, un problema añadido a los personales eran demasiado. Entendía la enseñanza como el placer del intercambio, esas formas fallecieron, paso su tiempo. Menos mal que ahora existen ciertos blogs donde se puede aprender, quizás enseñar algo, todo de forma desinteresada. Un fuerte abrazo y procura centrarte en todo lo que de bueno te ofrece tu profesión, lo demás si no se riega con la energía de nuestra atención quizás se aburra de seguir existiendo. ¿Me estoy pasando de optimista, verdad?

mariajesusparadela dijo...

Creo que no debería ser admitida a trámite una denuncia de ese tipo.
Creo que un profesor no debe, JAMÁS insultar a un alumno.Y, si lo hace, en un mal momento, debe disculparse con él en el mismo espacio de la ofensa. Pero nadie debería obligarlo, tendría que salirle del alma, para algo somos educadores y que los alumnos no sean educados no quiere decir que no debamos serlo sus profesores.

Cayetano dijo...

Compañero José Antonio, totalmente de acuerdo contigo. Tienes toda la razón. Esto es producto de esta sociedad enferma donde los encargados de educar, los padres, hacen dejación de sus funciones, donde los políticos no se sientan a arreglar las cosas y donde algunos jueces se preocupan por chorradas y no por lo realmente importante. ¿Qué estamos construyendo?
Lo vamos a lamentar todos, no sólo los que nos dedicamos a la enseñanza sino también el resto de la sociedad.

Javier dijo...

no me parece nada justo... educar se hace con cariño y respeto además de dedicación!

nada de estar faltando el respeto...

Felipe dijo...

Nosotros padecemos los insultos.Sin embargo,no podemos caer en la misma dinámica aunque sea de una pequeña levedad.

Es cierto que perdemos los nervios,que estamos sometidos a un tremendo stress.Sin embargo,por ser educadores debemos ser muy cuidadosos.

Abrazos

rblanco dijo...

Muy de acuerdo con tu entrada, José Antonio.

Están confundiendo el maltrato, con las normas que deben regir tanto entre padres e hijos -no se puede olvidar que los padres también son motivo de persecución-, como el de alumnos y profesores o niños y sociedad.

En todos estos frentes debe haber un respeto mutuo, no solo por parte de los alumnos.

Cuando tenía yo unos 36 años, comencé a estudiar administrativo en nocturno y aunque ese sistema era solo para adultos, se hacían bastantes excepciones, con lo que había bastantes adolescentes con el bachillerato sin finalizar y puedo decir que las clases eran un verdadero guirigay en el que los y las profesoras no podían decir ni mú. Y no eran pocas las veces los compañeros y compañeras de adolescentes maleducados quienes teníamos que poner orden para poder hacer lo que tanto sacrificio nos costaba: estudiar para sacar adelante una carrera que nos permitiera acceder al mundo del trabajo.

Eso ocurría hace casi treinta años, y por lo que veo no ha mejorado.

Habría que poner a los políticos unos días al cargo de una clase o en un hogar al cargo de niños; porque es muy fácil legislar, cuando no se tiene ni idea.

Reitero, una cosa es el maltrato y otra que, en un momento dado, tengas una mala reacción fruto de la falta de respeto de alumnos hacia profesores o padres

Un abrazo
Sofi

Mjesus dijo...

No soy profesora, sólo madre, aun así estoy contigo. Me indigna a lo que hemos llegado. Ya nadie respeta a nadie.
Cuando mis hijos iban al colegio, me sorprendía que algunos niños se supieran de carrerilla todos sus “derechos” y sin embargo ignoraban cuáles eran sus “deberes”
Tuve suerte, mis hijos salieron del colegio con la cabeza alta, y yo también. Aun hoy sus profesores los saludan con cariño.

Euria dijo...

Tienes razón, pero en mi opinión lo más importante es tu mundo más próximo, tus alumnos y tu capacidad de educar. En la sociedad hay demasiada agresividad. Tenemos que aportar nuestro granito de arena en nuestro entorno más cercano. No te enfurezcas, que eso no te ayuda. Ánimo. Un abrazo

buda dijo...

Estoy totalmente de acuerdo contigo
y pienso que la educación primero empieza en casa y que el respeto ha de ser mutuo.Un besico

Noelplebeyo dijo...

A pesar de estar de acuerdo contigo, hay que ser implacable con aquellos " docentes " que simplemente usan el aula para abusar de su poder.

Un saludo

iris dijo...

Pienso que si dialogáramos más y nos escucháramos más los unos a los otros no habría que llegar a estos extremos en los que tiene que intervenir la justicia . La base para una buena educación es la familia , pero es en la escuela donde se practican las relaciones interpersonales. Besos .

aQuieSToyYo dijo...

No intento ser el contrapunto, pero, querido José Antonio, siento no estar en este tema de acuerdo contigo ni, por lo que parece, con el resto de los comentaristas.

Yo te devuelvo la pregunta inicial reformulada: ¿Qué clase de sociedad estamos construyendo si los docentes no predicamos con el ejemplo? ¿Cómo en el siglo XXI un profesor puede carecer de recursos para enfrentarse a cualquier tipo de afrenta sin recurrir al insulto?
Existe un agravante, hablamos de un chaval de Primaria. Y otro más, que es ridiculizado antes sus compañeros.
Yo creo que la multa ha sido una insignificancia. Primero porque nuestras palabras como adultos y como docentes, no se borran como si nada. Quedan en la memoria y marcan. Segundo porque, si lo que pretendemos es educar (y ese es, o debería ser, nuestro objetivo final), con ese trato sólo conseguiremos que ese niño y sus compañeros –te recuerdo que todos lo vieron y ninguno presentó un testimonio a favor del maestro-, cuando se convierta en padre, guarde un resentimiento que acabará volcando en la sociedad. Quizás en los maestros de su hijo/a.

No confundamos el respeto -que nos debemos ganar a pulso-, con el corporativismo. Los profesores nos equivocamos, como todo el mundo, pero, o sabemos rectificar a tiempo y pedir perdón (lo cual es en sí mismo una lección de las grandes), o asumimos la responsabilidad de no saber tratar a un niño.

Tampoco me parece una gran contribución esa descalificación general a los jueces (“los jueces que son parte de la vergüenza de esta sociedad”, dices). Sospecho que ellos deben sentirse como nosotros, con una enorme soledad y falta de reconocimiento social a nuestra difícil labor.

Lo reitero, siento mucho no compartir mi opinión contigo, pero 300 euros de multa se me hace barato, y más si tenemos en cuenta que se trata de un niño y, además, niño cuya educación es nuestra responsabilidad.

Antonio dijo...

No estoy de acuerdo en que nadie insulte a nadie. Ni profesor a alumno, ni alumno a profesor. Ahora bien, con la que está cayendo, no es de recibo que los jueces no actúen con la contundencia que deben hacerlo en los casos de insultos y agresiones a profesores por parte de alumnos y padres.
El problema no es que un profesor le diga inútil a un alumno, sino que se mantenga una situación cada vez más inútil para educar, sin llegar de una vez por todas a un acuerdo en el modelo educativo por parte de los políticos.
Un saludo

A.R.O. dijo...

El respeto debe empezar por uno mismo. Quizá un profesor no deba caer en el improperio al alumno, aunque todos somos humanos y podemos perder los nervios en algún momento.
De todas formas, creo que lo del juez es excesivo. Por otra parte, una sociedad que no valora suficientemente a los enseñantes, es una sociedad enferma, y en eso estamos.

Yuria dijo...

Te entiendo, además, perfectamente.
Es necesario dignificar nuestra profesión.

muchacha en la ventana dijo...

Esto era lo que me quedaba por oir, un maestro sancionado por decir a un alumno burro.

Primero la educación se da desde el respeto eso siempre, pero claro tenemos que tener más paciencia que el santo Job.

Los docentes estamos expuestos a todo tanto por parte de los alumnos: insultos, amenazas, como por parte de los padres. Y encima estamos mal vistos por las sociedad.

Segundo: la educación la dan los padres, con nosotros solamente estan seis horas, donde tenemos que impartir conocimiento sobre las diferentes áreas aunque también educamos (niño sientate, niño no grites, niño habla bien, y así un largo etc).

Tercero: los políticos pasan de cualquier acuerdo en ninguna materia, solo les interesa conservar su puesto y que no les den el coñazo, les da igual la repercusión buena o mala de las leyes.

Para mi humilde opinión de profesora de historia, la educación es fundamental, porque estos proyectos de personas que están en las aulas son el futuro de mañana, de la sociedad española, y ahi que formarlos para ello, todos administración, familias, docentes, etc.

Una pregunta, y si mi me amenaza un alumno, el juez sancionará lo sancionará???

gran post, un abrazo

Rita dijo...

Hola, soy nueva aquí, muchas gracias por tu visita a mi blog, me ha encantado conocer el tuyo y me da mucha alegría que un profesor joven como tu se de cuenta del gran problema que tiene la sociedad con la educación. Soy de otra generación y no dejo de asombrarme cada día cuando leo estas noticias, creo que vosotros los profesores, teneis una gran batalla que librar, si no lo haceis esta causa está perdida, el profesor no tiene ninguna autoridad y siempre se le está cuestionando, los niños están faltos de educación, como tu dices, la familia no lo hace y al profesor no se le permite. Mal, muy mal va esto, no estoy de acuerdo con los comentarios de "esto es lo que hay", si, lo es porque nadie lucha por ello. Vendré más veces a leerte, un saludo muy afectuoso

Eduardo dijo...

Hemos perdido el norte, parece qeu todo vale.
El otro dia en las urgencias de un hospital puede observar como un abogado buscaba entre los familiares de las victimas de accidentes y preguntaba, ha tardado mucho la ambulancia, les han atendido bien saben que......
Solo te digo que hemos perdido el Norte.

LUNA dijo...

Hola amigo! Quiero agradecerte el que te hayas puesto de seguidor en mi blog...en silencio.

He estado leyendo varios posts anteriores, y me gusta como piensas y lo dices.

Así que, si me permites, me quedo.
Sobre el post de hoy, como dice Sofia más arriba, hemos pasado de un extremo a otro...
Como en tantas cosas...
Yo suelo pensar que es algo temporal, con el tiempo, el péndulo dejará de bascular a los extremos y nos centraremos mejor en todo.

La docencia, como otras profesiones, médic@s, enfermer@s, enfin, todas las profesiones que son de entrega al ser humano, deben ser vocacionales, sino se hacen muy duras... no es fácil.

Creo que el GRAN ERROR que ha conducido a este fracaso en la educación de los niños y jóvenes ha sido la dejación en manos ajenas e su educación.

No tengo el remedio, vaya por delante.
Pero reconociendo el derecho de la pareja a trabajar y realizarse profesionalmente, esto no deberia ser a costa de la crianza de nuestros hijos.

Tengo dos hijos, uno de 38 y otro de 36. Cuatro nietas entre 8 y 1 años.

Aunque dicen que lo importante es la calidad, no la cantidad de horas que se pasan con los hijos, pues el momento en que empiezan a andar, a hablar, a hacer palmitas, a leer es único... y es un privilegio poder verlo...

Bueno, pues todo eso ahora lo ven los abuelos, las asistentas o quien sea....
Y unos padres que llegan por la noche cansados, con problemas que a veces no tienen ganas de repasar esos deberes, esas tristezas, esas alegrias, esas dislexias, dislalias, agresividades, etc, que forman parte del desarrollo de un niño.

Que ceden a muchas cosas, para acabar antes, para compensar esas carencias de tiempo y atención...

Y se enfrentan a todo lo que suponga una llamada de atención del niño.
Su comportamiento o el profesor que "osa" reprobar cualquier tipo de conducta y poner en solfa la actitud del niño y de sus padres.

El profesor y los padres deberían de ir de la mano, juntos en beneficio de ese niño, no enfrentados.

Y por último: Creo que hay que diferenciar.
Los padres educan, los profesores enseñan.
Es complementario, no antagónico.

Espero que esto, aunque sea a fuerza de darse cuenta de lo equivocado de todas estas situaciones, por lo repetitivo, llegue a buen puerto en beneficio de todos.
Un besito, amigo, no cejes en el empeño, de ti dependen muchos jóvenes...

BLAS dijo...

Es lo que hay.
Pero entre todos podemos buscar soluciones.

Rosa Cáceres dijo...

Como profesora podría contar casos escalofriantes. Yo puedo considerarme afortunada, los alumnos por lo general me aprecian mucho, sin embargo, aun así, he sufrido o presenciado desacatos terribles.
El alumno se siente respaldado por sus papás (incluso con abogado contratado y todo) para insultar al profesor, pero si el profesor le dirije algún término ligeramente severo, con la intención de enderezar su conducta ...el jovencito se ofende, sufre...ángelico mío. Es lo que yo llamo el síndrome del cabrón sensible. llama a la profesora hija de puta y se asusta si ella lo llama maleducado.
Una vez vinieron unos padres al IES preguntando por una profesora que en realidad no era yo, pero el bedel se equivocó y me llamó a mí.
repito que no era a mí a quién buecaban, sino a otra profesora, a la que no conocían. Al verme aparecer, el padre se abalanzó contra mí llamandome tía puta, y diciéndome que me iba a romper la cara a puñetazos...
En fin, luego me pidieron perdón, pero...

nexus. dijo...

Lamentablemente tengo que darte la razón.
Gran numero de padres creen que la educación de sus hijos es solo responsabilidad de los educadores y esto sumado a la perdida de valores nos está llevando a la bancarrota moral que se refleja en la política.
Un saludo.
salud y República!!
Nexus.

Óscar Pardo de la Salud. dijo...

Estimado José Antonio, estoy totalmente de acuerdo contigo.

La clave está en la educación en el hogar, si en este no existe, será muy difícil que los docentes y maestros, podáis hacer algo por los niños.

Con respecto a la legislación en materia de educación, también te doy toda la razón; el Gobierno hace unos meses ha planteado un gran pacto para este tema, pero de momento el PP no se da por aludido.
Fíjate con el tema de los ordenadores por alumno, en Valencia y Madrid con gobiernos del PP, ya están poniendo todos los problemas del mundo; veremos como acaba la cosa.

Cuídate, un abrazo desde Valencia.

Chela dijo...

¡Hola José Antonio!
Gracias por visitar mi blog, y me gustará que alguna vez dejes comentarios.

El tuyo es muy interesante y formativo, como no podía ser menos al tratarse de un profesor. Yo también he dedicado parte de mi vida profesional a la docencia y siempre me ha gustado mucho dar clases, sobre todo prepararlas, porque soy de las que opino, que "enseñando se aprende".

Tu post de hoy tiene muchas reflexiones interesantes. Lo principal para mi es el respeto recíproco entre profesores y alumnos, entre padres y maestros, entre padres e hijos...Y en cuanto a los jueces tendrán que aplicar las leyes con tino y con ecuanimidad, no oscilando entre los extremos cuando dicten sus sentencias.

Bueno, un saludo y espero que sigamos visitándonos y leyéndonos.

Katy dijo...

Hola José Antonio, hasta ahora no podido hacerte una visita como debe de ser y echar un vistazo a tu blog.
Antes de nada agradecerte de la tuya a mi blog, Gracias.
Y en cuanto a lo que expones el tema me toca de cerca y todos los profesores que conoxaco estarían de acuerdo contigo.
Un abrazo

Cecilia dijo...

Me siento identificada con lo que explicás, como docente me he encontrado en medio de situaciones disparatadas, donde la escuela se había convertido en lugar de "descarga nerviosa" para padres, y los directores muchas veces se sentían intimidados `por las quejas de los padres, dejándonos a los docentes, a la buena de Dios.

Lia dijo...

Wenas!! Te comprendo perfectámente y llevas razón, yo he sido alumna de instituto hasta hace dos años y se lo qué es esa falta de respeto a los profesores en las aulas y la paciencia infinita que tenéis. Creo que el problema es de los padres, que como tú has dicho creen que la educación se limita al colegio y no imparten valores en sus hogares.
Saludos!!

ulises dijo...

Ya se cual es la solución. Poner un saco de hostias en la sala de profesores y que los docentes se desahoguen antes de entrar en la clase o de hablar con el inspector.

Mercedes dijo...

Estoy contigo, el maestro se ha convertido en una prolongación de la videoconsola, una forma más de entretenimiento mientras los padres se desloman trabajando para poder pagar los caprichos de la familia, como la videoconsola. El niño no va al colegio a matar el tiempo mientras es vigilado por una persona cuyo único cometido es seguir atendiendo los caprichos del custodiado. Por esto, cuando el maestro intenta formar, en nuestros días, se entiende que está saliéndose de su cometido. Así nos va.
Saludos.

rlfox dijo...

Tu indignación la hago mía,
soy un hombre político,
profeso una ideología que para nada predica cuanto hace
y
hace cuanto detestamos.

“La educación, es para el político, la manera de verse en el espejo, generación tras generación en su marco ideológico, en vez de hacer hombres educados para la libre elección” Tronken

Pd: Me encanta tu sitio y con tu permiso, de seguro, pasaré a saludarte.

Josefa dijo...

En mi familia hay catorce maestros.
Hace unos años murió mi hermano que habia ejercido de maestro cuarenta años.
Siento un gran respeto por el maestro. Será por que mi madre así me lo enseñó. A mis hijos los he educado inculcandole siempre el mismo respeto hacia ellos. Nunca tube problemas en su educación.
Un beso.
P.D. He añadido este blog a favoritos.

SOYPKS dijo...

La mayoría de las personas entran y
Salen de tu vida.
Pero sólo los buenos amigos dejan
Huellas en tu corazón.

Amig@ te deseo una excelente
Semana.
Besos cálidos de

¸.•)
.•´ ?
?`*.*´¨)
¸.•´¸.•*´¨) ¸.•*¨)
(¸.•´ (¸.•` * *» ?.• SOYPKS

El Pinto dijo...

Los sindicatos forman parte de lo que llamamos políticos y en general estos están felices con su estatus.
Si me permites:
http://el-pinto.blogspot.com/2010/01/el-psoe-obrero-y-socialista.html

Tisbe dijo...

Estoy totalmente de acuerdo con lo que expones. Las nuevas generaciones están cada vez más podridas -permítaseme el calificativo-. Lo primero es que la educación tiene que venir de casa. Lo segundo es que los docentes necesitamos una ley de educación coherente y duradera en el tiempo más allá de politiqueos. Lo tercero es que los profesores somos seres humanos. Por supuesto, no es admisible insultar a los alumnos pero tampoco lo es que algunos profesionales sientan miedo de sus alumnos o que estén sometidos a vejaciones ante las que nadie actúa. Podría seguir enumerando argumentos, pero tampoco quiero dar a entender que mi profesión no me gusta pues la verdad es que me encanta la enseñanza. Ahora bien, es cierto que los profesores estamos bastante desamparados. El Santo Job a nuestro lado era un simple aprendiz del arte de la paciencia.
Un saludo.

Yuria dijo...

El estrés, la enfermedad del siglo XX y ojalá no del XXI, no puede ser bueno para nada.

BUSQUEMOS EL EQUILIBRIO EN NUESTRA VIDA DE CADA DÍA.

Un beso.

Ŧirєηzє dijo...

Yo estoy totalmente de acuerdo contigo...
Soy madre, adoro amis hijos, pero no estoy de acuerdo con esta tendencia moderna en la que parece que el allumno tiene mas autoridad en clase que el mismo profesor...
no estoy de aceurdo con los malos tratos fisicos o verbales, pero creo que en determinadas ocasiones el profesor necesita hacer uso de los medios oportunos apra ejercer su autoridad, sin que se le echen encima acusandolo de todo...

No sé...
como te decia...estas modernidades al final solo acaban maleducando a los hijos....
y me temo que la culpa es de los padres...
les damos todo...les consentimos todo...y por encima de todo les damos la razon...

luego la vida no es eso que soñamos para nuestros hijos..
para que lso estamos preparando?...

en fin, dificil tema....

encnatada de vistarte...
saludos...¡¡¡

JUDA dijo...

En esta profunda sima, tan alejada, encontré este comentario y pasado tanto tiempo, me animo a dejar una reflexión, aunque sea para que nadie la lea, un desahogo.

No estoy totalmente de acuerdo;
Cambiaría a muchos maestros,
Cambiaría a muchos jueces,
Cambiaría a muchos políticos,
cmbiaría a muchos padres,
cambiaría a muchos alumnos,
porque en el desempeño de sus profesiones se comportan como "mediopensionistas". Y lo expreso, por experiencia, que es cuando duele de verdad.

Cambiaría a muchos de mis alumnos inmigrantes, a los que ayudo en sus procesos de alfabetización, por muchos supuestos profesionales.

Triste, pero cierto.

Sin quitar mérito a quien lo hace bien.

ROCIANA DEL CONDADO

VICENTE FERRER

LA CREACIÓN CUÁNTICA DEL SER HUMANO

Música