
Estoy cansado de intolerantes, de salva patrias, de falsos profetas, de adoctrinados sin espíritu crítico, de radicales impulsivos, de interesados, de religiosos extremistas que en el nombre de Dios realizan actos de barbarie sobre los demás seres humanos.
Necesito descansar sobre mi imaginación, para que desde ella pueda lanzarme a la esperanza de una sociedad más justa, más solidaria.
Quiero pensar en el ser humano como ente racional, crítico y lleno de reflexión, buscando su armonía en un planeta más limpio, más justo, donde nos respetemos y sea la tolerancia la bandera de nuestra patria global.
Quiero soñar que me levanto un día en un planeta común, en el que han desaparecido las fronteras de las desigualdades sociales. En el que ya no existen ricos ni pobres y en su lugar todos somos iguales. Las distintas culturas y religiones se conocen y desde esa óptica se respetan y toleran en una perfecta convivencia.
Quiero volar en la esperanza de la paz mundial y en ella las armas se convierten en mariposas de infinitos colores, como en un proceso de metamorfosis.
Sueño, sueño y en él veo todos los niñ@s jugando en armonía, sin distinción de color, raza o credo.
Por favor no me despierten, dejadme en este letargo profundo hasta que mi especie sufra esta metamorfosis profundas y al despertarme mi sueño sea esa realidad.