
El Gran Colisionador de Hadrones (LHC) del CERN, el mayor acelerador de partículas del mundo, ha conseguido a la una del mediodía de hoy hacer colisionar dos haces de protones que viajaban a una velocidad de 3,5 TeV (teraelectronvoltios) cada uno, obteniendo una energía de 7 TeV, muy similar a la que se calcula que existía en los instantes posteriores al Big Bang, la explosión cósmica que dio comienzo al Universo. “Es un gran día para los físicos de partículas”, ha dicho del Director General del CERN, Rolf Heuer. “Mucha gente ha esperado mucho para este momento, pero su paciencia y dedicación empieza a dar fruto”.
Con estas altas energías de colisión, empieza para el LHC un nuevo período, en el que se lanza a “la caza de la materia oscura, las nuevas fuerzas, las nuevas dimensiones y el bosón de Higgs”.
Después de “redescubrir” el Modelo Estándar de partículas ya conocido, anuncia el CERN, los experimentos iniciarán la búsqueda sistemática del bosón de Higgs, apodado la “partícula de Dios”.
Estamos ante el mayor punto de inflexión en la física moderna y un acercamiento para descubrir al Dios real y tangible, será un paso de gigante para conocer la materia oscura y de aquí hacia la energía oscura y el entendimiento del universo o Dios.¡Fantástico!